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Guía de campo del propietario / 01

Un mejor registro
empieza con mejores fotos.

Da contexto a la estimación, no solo primeros planos. Esta lista te ayuda a documentar lo visible con claridad y seguridad.

01 / Prepara la toma.

  • Usa luz natural o uniforme. Evita sombras intensas, destellos y reflejos que oculten la superficie.
  • Limpia la lente. Mantén la cámara firme y comprueba que cada imagen esté enfocada.
  • Mantén el vehículo detenido en un lugar seguro. No muevas ni desmontes piezas dañadas solo para tomar una foto.
  • Conserva los archivos originales. No uses filtros ni ediciones que alteren el aspecto de los daños.

02 / Muestra todo el vehículo.

Fotografía el frente, la parte trasera, ambos lados y las esquinas cuando sea seguro. Deja espacio para mostrar dónde está el daño.

Registra con precisión la marca, el modelo, el año y los datos pertinentes. Si fotografías el VIN o el odómetro, protege los datos identificativos y compártelos solo cuando sea necesario.

03 / De lo general al detalle.

  1. Contexto: muestra todo el lado o la esquina afectada.
  2. Panel: incluye el panel dañado completo y sus uniones, luces o molduras adyacentes.
  3. Detalle: captura rayones, grietas, abolladuras, piezas faltantes y separaciones desde varios ángulos.
  4. Escala: cuando sea seguro, incluye una regla u otra referencia clara de tamaño sin tapar el daño.

Un ángulo oblicuo puede mostrar mejor una abolladura. Una vista frontal muestra su ubicación. Incluye ambas.

04 / Separa las observaciones.

Anota cuándo documentaste el daño y describe solo lo que sabes. Identifica por separado los daños previos conocidos. Una foto no prueba cuándo ni cómo ocurrió el daño.

Conserva notas del incidente y registros existentes para revisarlos. No incluyas innecesariamente a otras personas, documentos personales ni información confidencial.

05 / Revisa antes de confiar.

Comprueba que las fotos correspondan al vehículo y muestren claramente las zonas afectadas. Revisa después la estimación asistida por IA para detectar errores, daños visibles omitidos y supuestos por verificar.

Una foto no muestra todo. Pueden pasarse por alto daños ocultos, componentes internos y problemas estructurales o mecánicos. Puede hacer falta una inspección profesional. Ni las fotos ni la estimación confirman que sea seguro conducir.